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Colón de Santa Fe

Conocé a Barbi Fritzler, la hermana periodista del volante de Colón

Colón

Conocé a Barbi Fritzler, la hermana periodista del volante de Colón

La peleó, la luchó, se embarró. Pasó buenas y malas. Triunfos y derrotas. Pero gracias a su esfuerzo y convencimiento, llegó a donde tanto quería llegar. Bárbara Fritzler es, como bien indica su apellido, una todoterreno. Una jugadora de toda la cancha. Hermana de Matías, el volante de Colón, es periodista deportiva y desde noviembre del año pasado tiene a cargo el segmento de deportes y redes sociales en dos programas de Canal 26: Noticias a las 10, con Victoria Márquez, y Diario del sábado, con Edith Hermida. Además, estudia Letras en la Facultad de Lomas y es la cara de varios locales y marcas de ropa.

-Cuántas cosas juntas, ¿no?

-Sí, ja. Pero cuando una le pone pasión, todo se disfruta el doble. Y a mí me encanta lo que hago. Desde muy chiquita sentí atracción tanto por el fútbol como por la comunicación. Nací prácticamente con una pelota bajo al brazo. Mi hermano ya jugaba en Infantiles de Lanús, después arrancó las Inferiores, y con mis papás lo seguíamos a todas lados. Y yo chocha con ese plan: despertarme temprano, armarme la carterita con mis juguetes y mirar el partido desde la tribuna mientras comía una hamburguesa o garrapiñadas. Era muy feliz. Y hoy también lo soy. Haber crecido en ese ambiente influyó mucho para que antes de terminar la Secundaria ya tuviera definido qué carrera seguir. Además, así como de Matías y de mi papá (Haroldo) heredé la pasión por el fútbol, mi mamá (Silvia) me inculcó el hábito de leer y escribir, el amor por la literatura. Fueron mis primeros maestros.

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-Además de Matías, tu papá también fue futbolista (jugó en Los Andes en 1983). ¿Qué reacción tuvieron al enterarse de que ibas a dedicarte a esto?

-Lo primero que me dijeron fue: “Mirá que este ambiente es muy jodido”. Y creo que algo de eso hay, sobre todo si sos mujer. De todos modos, yo empecé la carrera en 2015 y en estos cinco años cambió mucho todo, el espacio de las chicas en los medios deportivos ya no es tan acotado como antes. Mi familia, por suerte, me apoyó siempre. Y ser la hermana de un futbolista me sirvió bastante. No porque se me hayan abierto puertas, sino por el handicap que te da conocer el ambiente desde adentro. De esa manera corrés con cierta ventaja con respecto a otros y otras periodistas.

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Arrancando otra semana siendo feliz en lo que amo ❤️ porque la tele no descansa ni en feriados 🙋🏼‍♀️ Yo sé que es medio difícil pensar en el frío ahora pero la nueva temporada que se viene es hermooosa y en @lasgrettas ya tienen cosas que son una locurita, como lo que tengo puesto 🖤 no duerman y chusmeen. Y pongan canal 26 mañana de 10:00 a 13:30hs 🤗

Una publicación compartida de BARBARA 💫 (@barbifritzler) el 24 Feb, 2020 a las 3:48 PST

-Bueno, mal no te está yendo.

-No, aunque esto recién arranca. Es un medio difícil para entrar. Y durante el camino también he tenido bajones, como todos. Momentos en los que una se plantea si realmente podría vivir de esto. Para colmo, nunca falta el que te dice: “Si estudiás periodismo, te vas a morir de hambre”, o: “No cubras fútbol porque no hay trabajo”. Pero yo nunca bajé los brazos. Insisto: esto es lo que me a mí hace feliz.

Barbi, de chiquita, en la tribuna de la cancha Nº2 de Lanús. De fondo, la Fortaleza.

Barbi, de chiquita, en la tribuna de la cancha Nº2 de Lanús. De fondo, la Fortaleza.

-¿Surgen discusiones futboleras en casa?

-Sí, siempre. Y yo trato de escuchar y aprender, porque sé que es gente que sabe. Y esos conceptos, conciente o inconcientemente, una los termina volcando en sus opiniones.

-¿Y de periodismo se habla?

-También. En algún momento mi papá y Matías solían decir que un periodista tenía que informar y no opinar. Contra ese pensamiento en particular tuve que batallar bastante. Yo, al menos, entiendo el periodismo desde otro lugar. El de cuestionarse cosas, plantear un debate. El periodista tiene que comprometerse con la noticia, darle un valor agregado, contextualizar, sentar una posición. Si no, entrás a Google y listo. Ahí está todo: cómo salió partido, quién hizo los goles, la tabla. El periodismo es otra cosa.

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Una publicación compartida de BARBARA 💫 (@barbifritzler) el 13 Feb, 2020 a las 3:34 PST

-En cierto punto te toca estar de los dos lados del mostrador. ¿Sos de aconsejar a Matías si tiene que dar una nota?

-En los últimos años empezamos a hablar mucho más de fútbol que lo que hacíamos antes. Del desarrollo de los partidos, e incluso de periodismo. Los dos somos hermanos presentes, charlamos mucho. Y ahora que soy más grande mis opiniones son tomadas de otra manera. Por ejemplo, cuando Matías estaba entre quedarse en Huracán o ir a Colón, recuerdo que me mandó un mensaje para preguntarme qué le recomendaba. Y fue muy lindo que me haya tenido en cuenta a la hora de resolver su futuro. Porque además de una cuestión futbolística, era personal. Los Fritzler somos medio duros, quizá no nos mostramos tan sentimentales o afectivos, pero tanto con él como con mi otro hermano (Iván) me une un lazo muy fuerte. No podría vivir sin ellos.

-Tuviste una época en la que defendías mucho a Matías en las redes.

-No lo hago más porque era hacerse mala sangre por algo que no valía la pena. Mi mamá sí lo sigue haciendo, y leer cosa que después le hacen mal. Yo no. Tuve una etapa en la que buscaba todo el tiempo mi apellido en Twitter y me amargaba mucho si leía algo que no me gustaba. Es mi sangre y me enojaba. Ahora estoy mucho más moderada. Y tengo otra exposición. Es más, si el día de mañana me toca criticarlo en TV, lo haré con buena leche.

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-También hay mucha gente que te tira buena onda.

-¡Sí! La mejor. Pero hay de todo. Y en las redes no sabés con qué te podés encontrar. Una vez, unos días antes de que Matías firmara en Colón (2017), se me dio por escribir en Twitter: “Ir a tomar birras es algo que me desespera un poquito, porque quiero probar todas”. Los hinchas de Colón lo leyeron y crucé algunos tuits. Al otro día el diario más importante de Santa Fe armó una nota con fotos mías de Instagram que se titulaba: “Conocé a la sensual hermana del nuevo refuerzo de Colón, fanática de la cerveza”. ¡Un horror! Buscaba mi apellido en Internet y, en vez de mi hermano, ¡aparecía yo! No quería que mi familia se enterara porque me daba mucha vergüenza. Fue imposible. Matías se enteró, obvio, pero nunca tocamos el tema.

Junto a su hermano Matías, ex Lanús y Huracán, ahora en Colón.

Junto a su hermano Matías, ex Lanús y Huracán, ahora en Colón.

-¿Pensaste qué pasaría si te toca comentar un mal partido de tu hermano?

-Seré lo más objetiva posible. La crítica con respeto y buena leche no está mal. Pasa que la línea entre la crítica y la burla es muy delgada. Y hay mucha gente que consume ese tipo de cosas. Yo soy más de otro palo.

-¿Y en la facu cómo la llevás?

-Bien. Sentía la exigencia interna de estudiar una carrera universitaria. Quería sumar otras herramientas. Y lo estoy disfrutando a full. Además, el año pasado empecé a escribir algunos artículos en Cordón, una revista digital creada por alumnos que propone una mirada distinta sobre la cultura en los barrios el Conurbano.

-¿Tenés referentes?

-Sí, Luciana Rubinska me parece una periodista muy completas. Sabe mucho de fútbol y a la vez da placer escucharla opinar acerca de otros temas.

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Esto pasa en los ratitos libres del vivo… 🤔

Una publicación compartida de BARBARA 💫 (@barbifritzler) el 8 Ene, 2020 a las 4:06 PST

Aunque el periodismo fue su primer amor, Barbi también incursionó en el mundo de la moda. Tenía 16 años y sentía que su futuro podía estar en las pasarelas. Se arrepintió. Los requerimientos de la industria suelen ser crueles: peso mínimo, horas de gimnasio y dieta restrictiva. Y a ella, dice, le gusta comer y tomar de todo. Hoy hace producciones de fotos para marcas y locales de ropa, y su vida laboral pasa por otro lado. Arrancó como asistente de producción en Vaca Muerta Energía Argentina (con Pancho Ibáñez primero, luego lo reemplazó Claudio Pérez), un ciclo que se emitía por LN+ y A24. Y poco tiempo después dio sus primeros pasos delante de la cámara.

-Te llamaron de TyC Sports e ESPN. ¿Por qué no se dio?

-En TyC tenía posibilidades de entrar como productora, pero finalmente me convocaron a un casting para ser la nueva “chica del clima”, en lugar de Sol Pérez, pero prosperó. Y después me llamaron de ESPN para reemplazar a Agostina Larocca para hacer coberturas de los partidos de rugby. Era un gran desafío para mí porque no era un deporte que solía ver, así que repasé los conceptos básicos del reglamento e intenté dar lo mejor de mí. Creí que podía entrarles a los jugadores por el lado de la simpatía, pero no funcionó. Me tocó un CASI-Hindú y volví derrotada, ja. Los muchachos eran un tanto tímidos para hablar y no pasé la prueba. Claramente no era mi rubro.

Otra del álbum familiar junto al Polaco, disfrutando de una tarde libre.

Otra del álbum familiar junto al Polaco, disfrutando de una tarde libre.

-Sos fana de River y te tocó debutar en la TV justo el día de la final con Flamengo. ¿Cómo fue esa experiencia?

-Difícil, pero muy enriquecedora. El productor sabía que yo era de River, y le pareció que podía aprovechar ese momento para lucirme. En principio debía salir al aire sólo en la previa del partido. Pero como anduve bien me pidieron que me quedara hasta el final. Y dije que sí, obvio. Además, si me iba del canal no llegaba a ver la final en casa, porque tengo una hora de viaje en colectivo. A los 40’ del segundo tiempo, con el partido 1-0 a favor de River, me llamaron para colocarme el micrófono y tuve un mal presentimiento. Típica del hincha, pensé: “Si me paro, nos empatan”. Y nos clavó Gabigol. Ese gol nos mató. A River ya no le quedaba nafta para jugar el alargue, así que por un lado prefería perderlo en los 90 y no tener que sufrir tanto. Y enseguida cayó el segundo. Aparecí en el estudio con mi mejor cara de “acabo de perder una Libertadores”. Elio Rossi me dijo: “No te pongas mal, chiquita, no llores”. Pero no iba a llorar. Quería dar lo mejor de mí. Para colmo, miro el celular y en el grupo de WhatsApp de mi familia estaban todos a las puteadas. Si pasé ésa, puedo pasar todas, ja.

-¿Cómo viviste la definición de la Superliga?

-Como dice Klopp, a quien admiro mucho, en algún momento se vuelve a perder. Por eso no me sorprendió tanto que River haya perdido el torneo. No se puede estar dulce todo el tiempo. Y me parece válido que la gente de Boca haya celebrado tanto. Eso sí, no me parece que River haya gallineado. Primero, porque está claro que el pésimo arbitraje de Loustau influyó en el resultado. Y segundo, porque a River los rivales no le juegan de la misma manera que a Boca. Dejan la vida porque saben que es el mejor. Y eso me sigue dejando tranquila. Como hincha, no tengo nada para reclamar.

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Matías Fritzler

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Fuente: Olé

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