El doloroso y fatídico 2020, también para el fútbol argentino | SOY Sabalero Colón de Santa Fe

El doloroso y fatídico 2020, también para el fútbol argentino

Se cierra un año demasiado doloroso. Su huella de muerte arrasó también con ídolos populares del pueblo argentino. El 2020 no sólo se llevó a Maradona.

Demasiado doloroso para explicarlo, demasiado grande para abarcarlo. El año 2020 ha traído dolor, angustia, temores, distancias, pero cual si fuera una guion de Stephen King en el aire trajo muerte. A la fecha, se registraron más de un millón y medio de muertes y más de 82 millones y medio de infectados, cifras de espanto que se suman a dolor de un pueblo que, además y por motivos varios, vio partir a varias de sus glorias deportivas en una lista que tiene a Diego Maradona en lo más alto y a Alejandro Sabella como más reciente.

24 de enero: Juan José Pizzuti

El 2020 arrancó con la partida del técnico del primer campeón intercontinental argentino: Juan José Pizzuti. Con 92 años, la leyenda de Racing fue – como lo marcó el club al despedirlo- una pieza indispensable en su historia. Fue campeón como jugador en 1958 y 1961 con la Academia, campeón de la Copa América de 1959 con la Selección Argentina, y también se coronó en su paso por Boca en 1962. Sin embargo, la historia grande de Avellaneda le guardaría un lugar aún mayor al llevar, ya como técnico, al equipo de sus amores al título nacional del 66´y, al año siguiente, a la Libertadores y la Intercontinental. Esta conquista es la que hace que los hinchas autodenominen a Racing como «El primer grande».

20 de marzo: Amadeo Carrizo

El día que comenzó la cuarentena en el país se conoció la partida física de, probablemente, el mejor arquero que haya tenido la historia de nuestro fútbol: Amadeo Raúl Carrizo. La leyenda del arco dejó este plano con 93 años. Se encontraba internado peleando con una enfermedad que lo tuvo a maltraer el último tiempo.

Con la Selección Nacional formó parte del recordado Mundial de Suecia ´58 y se redimió levantando la Copa de Naciones en 1964. Su carrera en River fue tan grande que fue nombrado presidente honorario del club. El gran Amadeo, defendió el arco millonario en 522 partidos oficiales desde 1945 hasta 1968 y ganó los campeonatos de 1945, 1947, 1952, 1953, 1955, 1956 y 1957 más las Copas Aldao 1945 y 1947.

8 de mayo: el «Trinche» Carlovich

Aquella mañana, ya con la pandemia instalada en la agenda y causando terror en el país, el pueblo futbolero se enteró de la muerte del jugador que supo obnubilar al propio Diego Maradona: Tomás Felipe Carlovich, el popular «Trinche». El rosarino fue el último mito bohemio viviente del fútbol argentino. Cerca de la magia que acompaña el juego de los más dotados eligió el camino donde los flashes y la masividad no llegan. Pese a que inició su carrera en Central su huella se plasmó en Central Córdoba, desde aquel club – que late a las sombra de los pesados rosarinos- el Trinche supo deslumbrar a propios y extraños.

«El mejor vive en Rosario y es un tal Carlovich», dijo Diego cuando firmó su contrato con Newell´s en 1993. Su despedida fue la primera que olvidó protocolos y dejó de lado los cuidados que se instalaban en Argentina. Miles de fanáticos coparon el estadio «Charrúa» para darle el último adiós a la leyenda. A Carlovich lo mataron en su ciudad a los 74 años: un violento golpe para robarle la bicicleta hizo el trabajo que disparó dos tapas icónicas del periodismo rosarino:

El 2020 dejó muerte, dolor y tapas para el recuerdo.

El 2020 dejó muerte, dolor y tapas para el recuerdo.

«Le hablé al oído a Diego y le dije que estoy hecho con esto, mi vida está completa. Después de conocerlo a Maradona me puedo ir tranquilo. Tuve un lujo enorme que hacía años quería tener: conocer al mejor jugador del planeta», supo decir el Trinche el primer Dios pagano que se llevó el 2020. Su leyenda

06 de julio: Osvaldo «Chiche» Sosa

Con la muerte de Chiche Sosa se perdió un técnico de época. Un ACV lo había afectado en 2013 y a los 72 años, mientras se encontraba internado, falleció en esa Buenos Aires que lo volvió parte de la mítica mesa de La Raya donde César Luis Menotti, Coco Basile, Mostaza Merlo, Horacio Pagani y Ángel Cappa han formado parte de interminables tertulias futboleras. El 2020 tampoco tuvo piedad de él.

Su estilo no sólo conquistó a Argentinos Juniors (donde jugó 124 partidos y convirtió 34 goles, sino que también lo dirigió en seis oportunidades) sino que de sus servicios también requirieron Almagro, Tigre, Huracán, Colón de Santa Fe, Armenio, Mandiyú de Corrientes, Racing Club, Talleres de Córdoba, Chacarita, Lanús, Independiente, Quilmes y Atlético Tucumán, tanto en Primera como en el ascenso. El presidente Alberto Fernández- reconocido hincha del Bicho- lo despidió públicamente tras conocerse su muerte: «Hoy nos dejó Osvaldo “Chiche” Sosa, una figura imborrable para todos los que amamos a Argentinos Juniors. Mi recuerdo sincero para él y todo mi cariño y acompañamiento para sus seres queridos.».

17 de julio: Silvio Marzolini

El histórico lateral izquierdo de Boca y la Selección Nacional – que además fue el técnico que llevó a Maradona a conseguir su primer título oficial- falleció luego de meses de una internación que llegó tras un accidente cardiovascular. El inolvidable dueño de la banda izquierda jugó los mundiales del 62´y del 66´donde mostró su estampa de jugador distinto.

Maradona supo despedir a Marzolini: el 2020 y su estela de muerte tenía una sorpresa escabrosa bajo la manga.

Maradona supo despedir a Marzolini: el 2020 y su estela de muerte tenía una sorpresa escabrosa bajo la manga.

El mundo del fútbol argentino estuvo en vilo durante aquellos días donde el estado de salud del ex capitán y entrenador de Boca de 79 años, se había agravado. Luego de una semana de rumores sobre su condición la familia confirmó la muerte del ex Ferro, Boca y Selección argentina.

9 de septiembre: Colón lloró la muerte de una de sus glorias, DANIEL ARICÓ

Colón lloró la muerte de Daniel Aricó, quien falleció el miércoles a los 69 años. Se trata del zurdo que tenía una prodigiosa pegada y que llegó al Sabalero en 1976, donde protagonizó tres grandes temporadas con la Sangre y Luto.

 

25 de noviembre: Diego Maradona

Casi imposible de explicar con palabras. La muerte de Maradona es algo que probablemente los y las amantes de su fútbol están lejos de racionalizar. Las últimas semanas de su inigualable vida de contrastes, magia, alegría y excesos lo encontraban residiendo en un country de Tigre en el barrio de San Andrés.

La pérdida de Maradona llevo a millones a desafiar la pandemia en las calles. El impacto fue (es) tan grande que las multitudes dejaron cualquier protocolo de lado en una suerte de ofrenda de la propia salud hacia el espíritu del Diez que no dejó de enviar señales desde su partida.

El paso de Maradona por el mundo fue tan gigante como su emblema. Lo que significo para Argentina y como ha logrado interpelar a cada habitante de este país lo transformó en nuestra confusión como supo escribir Alejandro Wall. De Fiorito a Dubai con escalas en casa rincón del mundo, dejo está tierra en el país al que supo darle alegrías cuando sólo su fútbol podía hacerlo.

Quien fuera su médico personal había advertido sobre la condición de Diego que estuvo en el Bosque para sus 60 años, sin embargo, aquella imagen dejó más preocupación que tranquilidad. El doctor Alfredo Cahe, quien fuera su médico por más de 30 años, había advertido la situación tras la última intervención quirúrgica de Diego: «Está como cuando yo lo llevé a Cuba. Así es inmanejable, hay que tomar el toro por las astas». su corazón dijo basta en este fatídico 2020 y el mundo no volvió a ser el mismo.

8 de diciembre: Alejandro Sabella

Cuando el 2020 parecía que no podía lastimar los corazones, se guardo un impacto cuando apenas se podía respirar la pérdida la Pelusa. Fue allí, en medio de la angustia post Diego que una insuficiencia respiratoria se llevó al tipo que en 5 años cómo técnico cerró grietas y dejó enseñanzas en cada espacio que supo habitar: Alejandro Sabella.

Tenía 66 años, había superado un cáncer, pero la noticia de Diego lo afecto al punto de que su médico le recomendó internarse para estar calmo. Fue el propio Sabella quien manejó hasta el nosocomio del que ya no salió. Un virus intrahospitalario le generó problemas respiratorios y agravó su cardiopatía aguda.

La historia de Sabella como jugador tiene un inolvidable capítulo con Carlos Salvador Bilardo que lo fue a buscar a Inglaterra con un puñado de dólares para traerlo al país a vestir la camiseta de Estudiantes donde fue campeón en dos oportunidades. Su etapa como técnico tras años de acompañar a Daniel Passarella como ayudante fue tan fugaz como extraordinaria: Dos campeonatos locales con Estudiantes, una Copa Libertadores y el subcampeonato del mundo que se le escapó a dos minutos del final frente al mejor Barcelona de la historia, en la Selección logró el subcampeonato del mundo en Brasil 2014 aunque logró mucho más que eso. Su despedida estuvo a la altura de don de gente.

Los puñales del 2020 hacen que, a horas de su finalización nadie pueda sentirse libre de pensar que todavía no guarda un siniestro capítulo más a su paso de muerte y dolor. Desde aquella manifestación popular por el Trinche, pasando por el incalculable dolor por el fallecimiento de Diego y hasta la muerte de Sabella, algo ha quedado claro: No habrá pandemia que detenga el corazón del pueblo, porque cómo escribió Gustavo Napolitano, hay razones que la propia razón nunca entenderá.


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Fuente: SOY Deportes