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Colón de Santa Fe

El exjugador de Colón que dio la vuelta olímpica en el mundial 1986: la historia del “jugador N°23” de Argentina

Colón

El exjugador de Colón que dio la vuelta olímpica en el mundial 1986: la historia del “jugador N°23” de Argentina

Quizás esta, es una de las historias más insólitas y sorpresivas de la vuelta olímpica en el Estadio Azteca ubicado en el Distrito Federal de México -desde 2016 y en la actualidad, se denomina Ciudad de México-, tras la obtención del segundo campeonato mundial para la Selección Argentina en el Mundial de México 1986. Si bien en la conformación de los 22 jugadores del plantel se encontraba el ex jugador sabalero y oriundo de la capital santafesina Pedro Pablo Pasculli -jugó en Colón entre los años 1977 y 1980, formándose en la institución y marcando 6 goles en 24 partidos-; en medio de los festejos y en el alza del trofeo más codiciado a nivel mundial, hubo otro jugador de Colón presente en el campo del Azteca: en este caso, en condición de hincha.

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“La historia del N°23”
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Gustavo Jorge Ripke nació en Temperley, el día 3 de enero de 1948. Realizó las inferiores en Arsenal de Lavallol y Boca Juniors, para recalar en Colón de Santa Fe con bastante regularidad en la Primera División (94 partidos entre 1971 y 1973). También vistió la camiseta de Los Andes y Aldosivi de Mar del Plata. Nunca jugó en la selección argentina.

Ya retirado, decidió vivir su pasión por el fútbol de otra manera hasta nuestros días, donde es fabricante de ropa deportiva en nuestra ciudad. Su amor por la selección argentina lo llevó hasta el Estadio Azteca, el día 29 de junio de 1986 cuando el equipo nacional vencía por última vez hasta nuestros días en partidos oficiales a Alemania (fue 3 a 2, goles de Brown, Valdano y Burruchaga), para alcanzar la segunda estrella de su historia – en el día de hoy, se cumplen 34 años de esta gesta-.

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Un concurso de un blog bonaerense (Fabio.com.ar), rescató y develó hace varios años una historia que solo se conocía en los rincones de nuestra ciudad. Gustavo (con una camiseta de la proveedora oficial del seleccionado en aquel entonces, “Le Coq Sportif”) pudo llegar hasta el vestuario y festejar con los protagonistas, tocando inclusive la Copa del Mundo. Cabe destacar que el honor de tocar este trofeo es únicamente posible para los campeones, jefes de estado y miembros dirigentes de la FIFA. Lo podrían haber metido preso -si bien este es el “protocolo” para el trofeo original de la Copa Mundial, muchas veces se vulnera-.

La historia, contada por el exjugador de Colón:

“Yo tuve una fractura de tibia y peroné, la cual me impidió seguir jugando al fútbol. Lo consideré la mayor frustración de mi vida, pero haber dado la vuelta llevando la Copa del Mundo junto al más grande, me compensó; la vida y el fútbol no me deben nada. Como recordarán el resultado del partido fue muy cambiante. Cuando hizo el gol Burruchaga, pensé en saltar al campo de juego y hacerme pasar por un jugador, porque tenía puesta camiseta, pantalón y medias de la Selección argentina, pero logré controlarme.

Eso sí, cuando Arpi hizo sonar el silbato, atravesé las plateas, salté un foso de 3 metros de ancho y comencé a correr. Incluso salté unos pupitres de periodistas que estaban detrás del arco de Pumpido, para abrazar al Diego.

Mi sueño se cumplió cuando pude llevar la Copa mundial en forma conjunta con Maradona, él con su mano izquierda y yo con mi derecha (¡escribo esto y aún hoy se me pone la piel de “ave” ja!). Además, les comento que, para todos los demás era yo un jugador de la Selección Argentina, es así que conseguí llegar hasta los vestuarios y en ese momento hubiera pagado cualquier dinero para obtener una foto, pero todavía no habían permitido el ingreso de los periodistas o fotógrafos.

“Así fue que tuve la oportunidad de abrazar, propiamente dentro del vestuario de la selección argentina, uno por uno a los jugadores que, segundos antes, habían logrado ser los mejores del Mundial.

Fue memorable también mi regreso al campo de juego, (ya que no daba para bañarme en los vestuarios..ja!). Ni bien pisé el césped, todos me venían a abrazar y sacarse fotos conmigo…y la mayoría me preguntaba “Vos quién sos?” …y yo les respondía “eeeehh! ¿Cómo? ¿no me conocés?”, y los dejaba con la duda.

Después inicié una breve corrida para llegarme hasta las plateas donde habían quedado mis amigos y vi que se había organizado, detrás de mí, una vuelta olímpica. No quieran saber las caras que pusieron mis ‘seguidores’ cuando me puse frente al sector de las plateas y volví a saltar el foso de 3 metros”.

Fíjense en las revistas de la época, busquen entre las fotos de la consagración y ahí lo van a ver.”

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Formación de Colón en el año 1971. Fuente: Archivo personal José Motura.

Formación de Colón en el año 1971. Fuente: Archivo personal José Motura.

Un santafesino más

Finalmente, la historia reflejará en todos los libros deportivos que Nery Alberto Pumpido y Pedro Pablo Pasculli, tuvieron pasado previo en Unión y Colón respectivamente, antes de la consagración mundial en la Copa del Mundo de México. Pero este relato, y sus fotos consecuentes, muestran que hubo otro santafesino más, en aquel vestuario campeón del mundo.

Fuente: Aire de Santa Fe

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