"Un clásico en casa" | SOY Sabalero Colón de Santa Fe

“Un clásico en casa”

“…creo que a veces es la gente de la que nadie imagina nada quienes hacen las cosas que nadie puede imaginar…”

Sobre el aire fresco de una tarde en llamas se va a disputar este domingo una nueva edición del clásico. Llamas lejanas, en las casas, aisladas, atoradas de un vacío que no pueden llenar, como vacíos están los estadios. Llamas, que al expandirse, queman de ese fuego que nos define. No es solo el deporte y su impacto cultural, sino que es la vida atravesada por el fútbol y su fenomenal amplitud en el plano social.

El clásico es tensión que no sabe para dónde va a salir. No tiene que salir, tiene que vivirse distinto, nada más. Son tiempos solidarios, no de pasiones indiferentes.

Los equipos son productos de estrategias distintas. Colón desarrolla el libreto ideal para el perfil del plantel con el que cuenta Dominguez. Es un equipo duro que ya tiene el cuerpo sobre los cuartos de final. Para el cuadro sabalero estará a prueba el oficio y la experiencia de transitar este partido sin urgencias deportivas, aunque con el futuro ya en el lomo, esta partida puede ser, una auténtica ventaja o una inoportuna encrucijada del calendario. Unión es una aventura desafiante, que sueña y va al clásico a ratificar su lugar en la clasificación. Un proyecto con brotes verdes y muchos debutantes en este tipo de escenarios. El vasco deberá acertar con los ajustes individuales para que impacten en el sistema colectivo del equipo que ahora parece más seguro en la fase defensiva y poco expresivo en el ataque.

Unión vs Colón (0-2) Primera División 2017 – todos los goles resumen [Clásico de Santa Fe]

El clásico es siempre el pueblo desgarrado de hablar del clásico, en reverberos iluminados, luces de alegría y nostalgia, son los escudos en su vorágine encendida. Sin embargo, por primera vez en la historia no estamos muy felices de ver el pueblo desgarrándose de pasión en las calles, esta vez esa inigualable locura tiene que saludar desde las ventanas y dejar que el aire fluya hacia la cúpula sobre la noche y sus restricciones sanitarias, para flamear con las banderas de la victoria o cubrirse bajo el rocío silencioso y salvador tras alguna especie de empate. Lo que no podrá perdonarse este clásico es que gane la irracionalidad ante el ruego incesante de una terapia extenuada apoyada sobre el tubo de un respirador, en esa cancha donde la vida y la muerte andan a las patadas. Donde nos dicen las tablas, que estamos perdiendo por goleada.

En un clásico uno siente que la ciudad después del anterior, estuvo todo ese tiempo en silencio, hasta que de repente vuelve murmurando nuevamente el final del letargo y en un hecho tras otro, llega el partido entre manos para volver a contar sus secretos, los que en esta edición serán inéditos. Es por eso que se le ve en la frente el brillo del sudor a esta nueva historia que seguramente quedará en la historia.

Fecha 9: resumen de Unión – Colón

Un clásico, es una mezcla de placeres comunes, folklore, peregrinaje documental, páginas en las que abundan relatos de padres e hijos, matices puros y santos, traiciones y conversiones, profecías y profetas mártires, enviados del cielo o de la gloria, gente nacida para salvar los colores, entes maléficos de aspecto espeluznante y morfología habitualmente animal. Seres etéreos y de rasgos raciales aceptables que ejercen como agentes del bien y héroes sometidos a tremendas pruebas del destino. En un clásico, se percibe siempre la noción de la existencia terrenal como una suerte de estación de paso que invita al rito como una recompensa del más allá, pues ganarlo es el paraíso rebosante de todo aquello de lo que se ha carecido en la vida corpórea.

El clásico es un viaje, un paseo de ida, vuelta y más allá. Mitos, leyendas y divinidades salen a la cancha y el fútbol pasa a ser parte de la historia de pueblos y culturas, imágenes de rompecabezas que empiezan a aparecer vagamente y de repente parecen las mismas piezas pero en diferente orden. Luego del silbato final sabremos, todo lo demás, hasta si en pocos días tendremos otro clásico más…

Fuente: Aire de Santa Fe