Un empate híbrido que le sirvió a Colón para eliminar a Unión | SOY Sabalero Colón de Santa Fe

Un empate híbrido que le sirvió a Colón para eliminar a Unión

Opaco, chato, con poco vuelo individual y colectivo. Al margen de las presiones lógicas ninguno de los dos demostró virtudes valederas como para salir del empate. En un derby, donde además del honor y los humores del lunes, había algo en juego ninguno de los dos terminó de darle forma a sus escasas intenciones de ganar el pleito.

Centros, laterales en forma de centros y tiros de esquina –sobre todo de Colón-, fueron las únicas herramientas exhibidas por ambos equipos al cabo del primer tiempo. Precisamente a través de un corner, Colón generó la apertura del marcador y había anunciado un minuto antes con el cabezazo de Bianchi desviado con otro envío desde la esquina.

Sin dudas, ahora con los hechos consumados, que el partido tenía connotaciones muy diferentes para uno y para otro. Mientras para Unión representaba su gran chance de clasificación sin depender de ningún otro resultado, para Colón que ya estaba clasificado con el primer puesto asegurado el partido le resultaba incómodo, de “tránsito” hacia su match de cuartos de final. Y ambos jugaron en consecuencia, con sus virtudes y defectos. Hay partidos que se esperan y hay cotejos con los cuales se tropieza, se constituyen en un escollo a superar en el camino hacia un objetivo superador. A juzgar por la cantidad de tiros de esquina y por el gol, quedó la sensación de que los de Domínguez fueron un poco más que el conjunto rojiblanco en los primeros 45 minutos.

¡PARTIDAZO Y EMPATE EN EL CLÁSICO DE SANTA FE! | Colón 1-1 Unión | RESUMEN

Las variantes de Azconzabal de cara al complemento –ingresaron Insaurralde y Gastón González-, más un cambio de actitud para acelerar la búsqueda alcanzaron para meter a Colón en su propio campo. Tal es así que Domínguez preparaba el ingreso de Gonzalo Piovi un par de minutos antes de la jugada del penal de Castro a Comas y que luego García transformó en el empate a los 11 minutos. El Barba no claudicó en su idea de reforzar la defensa sorprendiendo con la salida de Farías, el más revulsivo del equipo junto a Aliendro. Un cambio netamente defensivo que sirvió para contener los intentos irresolutos de Unión en ataque, donde quedó en evidencia una vez más la falta de generación del equipo rojiblanco.

Con todos sus defectos a cuestas Unión fue el único equipo que buscó de manera explícita ganar el partido. Colón pareció conformarse con la igualdad que además tenía el plus de eliminar al eterno rival. Domínguez jugó el partido con la mente puesta en los cuartos de final, no lo reconoció en la conferencia, lo dio a entender con su magra gestión desde el banco para torcer la historia del clásico. No perder se transformó en una vía de escape a la tensión del partido, pues con eso alcanzaba para dejar a Unión “durmiendo afuera”.

A Unión no le alcanzó sólo con la intención y la actitud, terminó preso de su falta de construcción de juego de mitad de cancha hacia adelante. Este equipo llegó con vida a la última fecha y es todo un mérito, debido a la juventud de su plantel, jugadores que hasta hace poco ni los propios hinchas conocían y mucho menos imaginaban con protagonismo en el 11 titular.

Por su parte Colón cerró la etapa regular del torneo con pasajes extraordinarios, siendo puntero del grupo desde la primera a la última fecha. Ganar era la “frutilla del postre” pero mostró muy pocas intenciones de hacerlo, sobre todo en el segundo tiempo.

Esta nueva edición terminó siendo un empate desabrido, que no dejó conformes a ninguno de los dos: Unión por quedar eliminado y Colón por no poder regresar al triunfo. De todas maneras, al Sabalero le quedó el premio consuelo de haber sido verdugos de su eterno adversario.

Fuente: Aire de Santa Fe